Exigimos en el Congreso la financiación de los fármacos para la fibrosis quística urgentemente

Podemos Congreso

  • El diputado de Unidos Podemos por Santa Cruz de Tenerife, Alberto Rodríguez, llevó a la Cámara junto a su grupo la reivindicación de las personas enfermas de fibrosis quística.

  • Las políticas de austeridad, las farmacéuticas y la burocracia no pueden estar por encima de la vida”, denunció Rodríguez, que recoge el testigo lanzado por Ángeles Aguiar, la madre un tinerfeño afectado.

  • Orkambi, uno de los fármacos en cuestión, mejora y prolonga la vida de las personas enfermas y supone para las familias la inasumible inversión de 100.000 euros al año.

El grupo parlamentario confederal Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea presentó este martes 6 de noviembre a la mesa del Congreso de los Diputados varias preguntas relacionadas con la financiación de la medicación destinada a alargar la vida de las personas con fibrosis quística.

El diputado canario por Santa Cruz de Tenerife, Alberto Rodríguez, recordó que tanto Alemania como Reino Unido, junto a una decena de países de la Unión Europea, “ya financian este carísimo fármaco del que depende la calidad de vida y la duración de ella para personas que siguen perdiendo su capacidad pulmonar sin que la Sanidad canaria le de respuesta”.

Los cálculos sitúan entre 200 y 600 personas las afectadas en España con esta enfermedad genética asociada a altas tasas de muerte prematura. Para el diputado de Podemos, “las políticas de austeridad, las farmacéuticas y la burocracia no pueden estar por encima de la vida”.

El Gobierno regional derivó la solución al Gobierno estatal y ante esta impotencia después de meses de lucha, Ángeles Aguilar, madre de un niño que combate la enfermedad, ha decidido denunciar ante la Fiscalía aludiendo a todos y cada uno de los artículos legislativos que defienden nuestro país como garante de la salud de su pueblo.

Orkambi es uno de los medicamentos que han supuesto un enorme avance médico en el tratamiento de esta enfermedad y que mejora y prolonga considerablemente la vida de las personas afectadas. El drama llega cuando los pacientes conocen su coste: entre 100.000 y 120.000 euros al año.

Las personas afectadas y las familias se encuentran en una situación de total indefensión frente a los abusivos precios impuestos por las multinacionales farmacéuticas y la inacción de las administraciones públicas”, argumentó el diputado, que recoge el testigo de Ángeles Aguilar llevando el caso al Congreso de los Diputados, tal y como solicita la asociación de familias afectadas.

Las evidencias ponen de manifiesto que este fármaco debe tener financiación pública y corresponde al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social la negociación del precio”, declaró el diputado canario.“El coste del tratamiento es totalmente inasumible para las personas afectadas y sus familias, queremos que el Gobierno negocie un precio justo con las empresas farmacéuticas y que el tratamiento sea financiado de manera urgente e inmediata”, zanjó Rodríguez.

El coste calculado para las Arcas Públicas si estas financiaran el fármaco sería de entre 20 y 60 millones de euros al año. Una decisión que ya han asumido países como Estados Unidos, Francia, Alemania, Irlanda, Suecia, Italia, Grecia, Luxemburgo, Dinamarca, Holanda, Austria, Noruega y Australia.