Podemos afirma que el “colapso circulatorio” de la TF-5 supone “una auténtica bancarrota social”

Podemos Grupo Podemos ParCan

Manuel Marrero, diputado del Grupo Parlamentario Podemos Canarias, ha asegurado este jueves en la Cámara regional que “el colapso circulatorio en que se encuentran cada mañana los miles de vehículos públicos y privados” de la Autopista del Norte (TF-5) supone “una auténtica bancarrota social”.

“Simplemente, en términos económicos, si echamos cuenta del coste de tiempo invertido en transporte más la energía consumida y la calidad de vida disminuida de los usuarios, estaríamos en una auténtica bancarrota social”, ha espetado al vicepresidente y consejero de Obras Públicas, Pablo Rodríguez

Es más, ha recordado que “los inconvenientes de los largos tiempos en atascos, que a veces ocupan hasta 25 kilómetros”, trae consigo que, “al no haber discriminación positiva hacia el transporte público, no hay ocasión de que este último ni sea atractivo ni competitivo y, por tanto, es poco solicitado”.

“Hay días que, bien directamente en la guagua, o con la combinación guagua y tranvía, hay quien invierte para un recorrido menor de 20 kilómetros un tiempo que puede llegar a una hora y cuarenta y cinco minutos de viaje. Cualquier persona que se desplace desde el Norte de Tenerife a la capital de la isla está más lejos en el tiempo que cualquier otro ciudadano del resto de las islas para viajar hasta Santa Cruz de Tenerife en avión o en barco”, ha insistido.

Ante esta situación, ha defendido la instalación de carriles bus-VAO (Vehículos de Alta Ocupación) frente al tren como la “solución más óptima” para abordar un “el reto de ofrecer soluciones factibles y rápidas, pues la solución tiene que ser urgente”.

Una medida que debe ir acompañada de actuaciones “que hagan atractivo el pase al trasporte público de calidad, favoreciendo intercambiadores con aparcamientos disuasorios y gratuitos, conexiones desde las vías de medianías y costas con las autovías, frecuencias, vehículos adecuados a las necesidades y precios populares, con gama de bonificaciones para distintos sectores de la población”.

Y es que, para el diputado de la formación morada, “ni incluso medidas de abaratamiento en función de la distancia han surtido el efecto deseado, pues al final el colapso circulatorio afecta a todos por igual y de nada sirve que incluso el transporte hubiese sido gratuito si suponen desplazamientos de dos horas de duración”.

Un cuarto de siglo de inacción

“La población de la isla y sus visitantes estamos expectantes a ver si encontramos alguna solución a un problema que arrastramos desde hace más de un cuarto de siglo, el mismo tiempo que CC lleva en el Gobierno de Canarias y al frente del Cabildo de Tenerife, una generación perdida y sufriendo la inacción de los sucesivos gobiernos para dar solución a este grave problema que repercute en la economía, en la calidad de vida, e incluso en la oferta de servicios a quienes nos visitan”, ha denunciado Marrero.

En este sentido, ha recordado que los dirigentes de la Comunidad Autónoma y de la Corporación insular, diseñaron y “desarrollaron el modelo isla-ciudad”, que es “desarrollista” y conlleva a que “todo el territorio posible se convierta en un inmenso solar”.

“Se diseñaron los polos de desarrollo de esta isla, de forma desequilibrada y así mientras por inercia siguió creciendo la conurbación metropolitana (Santa Cruz-Laguna-Tegueste-El Rosario) y diseñándose los correspondientes Planes de Ordenación, la actividad industrial se trasladó hacia los polígonos en torno a Santa Cruz, Güimar, Granadilla, y el mayor crecimiento poblacional y de actividad económica ha sido la zona que va desde El Médano hasta el Acantilado de Los Gigantes, en detrimento de la tradicional ciudad turística de Puerto de La Cruz y con el olvido y abandono en muchos casos de la zona de la Isla Baja”, ha insistido.

Y la solución adoptada hasta ahora “ha sido la construcción de nuevas infraestructuras, mientras el transporte público, mejorando en algo, ha mantenido unos niveles casi de subsistencia”.

“Y a pesar de la construcción de más carreteras y la planificación de otras muchas pendientes de transferencias estatales, de túneles de cuatro kilómetros y medio, para cerrar el anillo insular de la isla, salvando una distancia de 12 kilómetros en una orografía complicada, y destinado centenares de millones de euros en dichas obras, nada de eso ha servido para resolver los graves problemas de tráfico de esta isla de Tenerife”, ha concluido.